El UCAM Murcia, dejando una nueva exhibición de juego colectivo, venció por 87-76 al Dreamland Gran Canaria en un Palacio de los Deportes con más de 7.000 espectadores y dormirá siendo el cuarto clasificado de la Liga Endesa con 15 victorias y siete derrotas mientras que el conjunto insular es decimocuarto con un preocupante 7-15.
El choque se disputaba con el recuerdo de lo ocurrido en la primera vuelta -ganó el Dreamland GC por 77-72 entonces- y para este nuevo envite Sito Alonso tenía la baja del alero Sander Raieste, lesionado el miércoles en el partido que los granas vencieron por 84-85 en la pista del Pallacanestro Reggiana.
El inicio del cuadro canario, que venía de discutirle el triunfo al Real Madrid (80-82), fue malo y, de hecho, le costó dos minutos y medio anotar su primer enceste -lo logró Mike Tobey-. El pívot sí que estuvo acertado y además mucho y, no en vano, 11 puntos suyos le dieron ventaja a su equipo (5-9 y luego 8-11). Los locales, enchufando de tres en tres, replicaban al estadounidense nacionalizado esloveno. El neoyorquino fue el mejor de un cuarto que se saldó con un 15-15 tras un baloncesto con demasiados errores y poco ritmo.
En el segundo periodo el cuadro universitario, con un parcial de 9-0, puso la directa y adquirió siete tantos de renta. Con el 24-17 y un Michael Forrest entonado pidió tiempo muerto Lakovic. Sin embargo, el primer triple de Forrest, quien ya llevaba un 3/3 en tiros de dos, puso a los murcianos con un +11 (29-18 antes de que se llegara al ecuador del cuarto) pero Tobey trató de salir de nuevo al rescate de su equipo y sus compañeros despertaron para colocarse a cinco (35-30). A ello contribuyó la aparición ofensiva de Kassius Robertson y Pierre Pelos. Fue entonces Sito Alonso el que recurrió al tiempo muerto y al descanso se llegó con el 37-30.
Los ocho primeros puntos de la reanudación tuvieron color rojo y de ahí que el electrónico del Palacio de los Deportes reflejase un 45-30. Kuath, con un mate estratosférico más un tiro libre adicional -va para estar muy arriba en el ranking de las jugadas de la jornada-, frenó la sangría pero el UCAM, con muy buena actividad defensiva, incrementó su renta (56-38 tras sendos triples de Howard Sant-Roos y DeJulius, a esas alturas del choque ya el mejor de la tarde).
Kuath, todo poderío, dejó también un tapón tremendo a Dylan Ennis que lanzó a Robertson para que anotara a la contra y un triple de Isaiah Wong hizo creer a los canarios en la posibilidad de pelearlo. Sin embargo, le faltó al Dreamland Gran Canaria en esa fase apretar algo más y el cuarto concluyó con un 65-48 que no era definitivo pero estaba cerca de serlo.
Aunque los insulares dejaron su desventaja por debajo de la decena de puntos (68-59 con seis minutos aún por jugarse) no le iba a temblar el pulso al equipo local y menos aún a Kelan Martin, quien respondió con dos triples providenciales cuando el rival más apretada atrás.
Otra de tres que consiguió Sant-Roos y una falta antideportiva de Tobey sobre Ennis ya fueron casi la sentencia y, pese a que el equipo amarillo, hoy de azul celeste, se llevaría el cuarto por 22-28 el triunfo murciano no iba a correr peligro.
87. UCAM Murcia Club Baloncesto (15+22+28+22): DeJulius (17), Ennis (1), Falk (6), Toni Nakic (6) y Cacok (10) -cinco inicial-, Michael Forrest (14), Sant-Roos (14), Radebaugh (2), Cate (4) y Kelan Martin (13).
76. Dreamland Gran Canaria (15+15+18+28): Albicy (-), Wong (10), Brussino (5), Pelos (12) y Tobey (13) -cinco inicial-, Maniema (3), Samar (14), Alocén (2), Labeyrie (1), Kuath (8) y Robertson (8).
Árbitros: Fernando Calatrava Cuevas, Raúl Zamorano Sánchez y David Sánchez Benito. Eliminaron por cinco faltas personales al local Falk (m.40).
Incidencias: Partido correspondiente a la vigésimo segunda jornada de la Liga Endesa que se disputó en el Palacio de los Deportes de Murcia con 7.180 espectadores en sus gradas. Antes de su inicio se homenajeó a Josep María Oleart, quien fue entrenador del CB Murcia durante cinco temporadas, y que falleció el pasado 1 de marzo en Badalona a los 80 años. El encuentro tuvo un carácter benéfico y recaudó fondos para la lucha contra la esclerosis lateral amiotrófica (ELA).