Maccabi Tel Aviv-Panathinaikos
La segunda semifinal es una repetición de la última final de la Suproliga en la que el Maccabi superó al Panathinaikos. Zeljko Obradovic puede ser el primer entrenador que logre en cinco ocasiones el título europeo. Ya lo ha ganado en cuatro ocasiones y con cuatro equipos distintos, Joventut, Real Madrid, Partizan y Panathinaikos
Por Jorge Muñoa Bolonia (Italia), 2 may (EFE).- El yugoslavo Bozidar Maljkovic y el español Pedro Ferrándiz, dos de los tres únicos técnicos que han ganado el título europeo en cuatro ocasiones, corren el riesgo de que el serbio Zeljko Obradovic, el otro tetracampeón del grupo, deje de compartir el récord y el próximo domingo se acueste convertido convertido en el entrenador más laureado de Europa. Obradovic, que ya ha hecho campeones a cuatro equipos distintos (Partizan -1992-, Joventut -94-, Real Madrid -95- y Panathinaikos -2000-), ha conseguido volver a una fase final, la octava de su fulgurante carrera, donde va a tener una inmejorable oportunidad para romper la actual plusmarca de títulos. El ex madridista no falta a la cita desde el año 2000. Esa temporada dio el primer entorchado continental de su historia al Panathinaikos griego en Salónica. La pasada terminó subcampeón en París. En ambas ocasiones se enfrentó al Maccabi Tel Aviv, que ahora le espera en la ciudad italiana de Bolonia para disputar la primera semifinal de la Euroliga ULEB.
Si el Panathinaikos se impone al flamante campeón de la liga israelí, Obradovic tendrá el récord de títulos a tiro en la final del próximo domingo. Otro ex madridista, el yugoslavo Dejan Bodiroga, jugador más valioso de la segunda fase, es el gran argumento del técnico serbio y de todo el conjunto griego. "Estamos muy contentos de estar en esta fase final con los cuatro mejores equipos de Europa. Venimos muy motivados, sobre todo después de todos los problemas que hemos tenido esta temporada, pero hay un equipo, el Kinder, que es favorito sobre los demás por jugar en casa", aseguró el entrenador de Cacak. El contratiempo más reciente para el ex seleccionador yugoslavo ha sido el frustrado fichaje del norteamericano Buck Johnson. El ala-pívot, fichado para cubrir la baja por dopaje de Giannis Giannulis -positivo por nandrolona-, se presentó al primer entrenamiento y no ha vuelto.
"En semifinales vamos a jugar contra un equipo que conocemos muy bien, al que nos hemos enfrentado en las dos últimas finales. Es un rival muy fuerte, pero es un partido abierto. A pesar de todos los problemas, creo que mi equipo es capaz de jugar bien y ganar", añadió el serbio. En el banquillo de enfrente, David Blatt lidera desde la pizarra a un clásico del baloncesto continental que ha rejuvenecido en las dos últimas temporadas. Blatt asistió como entrenador ayudante de Pini Gherson a la derrota contra los griegos en la final de Salónica (73-67) y a la victoria en la de París (81-67).
Luego relevó a Gherson, destituido por verter unos comentarios inoportunos sobre los jugadores de raza negra, y también ha alcanzado la antesala del título: "Es un honor estar otra vez en la Final a Cuatro, una competición en la que también hemos tomado parte en los dos últimos y nos hemos medido al Panathinaikos". "Espero jugar un gran partido. Estamos en un gran momento de forma. Jugamos un gran partido en Vitoria para clasificarnos y acabamos de cuajar otra gran actuación para ganar la liga en Israel. Espero continuar con el éxito en la Final a Cuatro más difícil de los últimos tiempos", indicó Blatt. Hasta ahora, Panathinaikos y Maccabi se han enfrentado en dieciséis ocasiones. El balance está equilibrado con ocho victorias para cada equipo. Sin embargo, el Panathinaikos ha ganado cinco de sus seis últimos partidos.
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