El Casademont Girona dio la campanada derrotando al Pamesa Valencia por 85-94, prácticamente asegurando la permanencia en la ACB. El equipo gerundense hizo un gran encuentro y acabó sentenciando en una muy buena recta final del choque
Valencia, 17 abr. 2005 (EFE).- El Casademont Girona logró hoy, de la mano de los estadounidenses Kevin Thompson y Terrell Myers, un triunfo que le permite acariciar la permanencia matemática en la Liga ACB y lo hizo a costa de un Pamesa Valencia que cada vez tiene más complicado poder llegar a las eliminatorias por el título.
En un encuentro lleno de alternativas, el conjunto catalán demostró en los minutos finales mucha más serenidad que los locales, a quienes el peso de la mala temporada que llevan les atenaza en la situaciones definitivas. Además, parecen haber perdido el favor de su afición que ayer les despidió con silbidos.
El Casademont Girona llevó la iniciativa del juego durante los primeros minutos. Bien dirigido por Stepahe Dumas, encontró en los puntos de Terrel Myers una referencia ofensiva válida, ante un Pamesa que, por primera vez esta temporada, afrontaba el partido sin Igor Rakocevic, su máximo anotador (18-23, m.11).
La salida a la pista de Alejandro Montecchia le dio un nuevo aire al Pamesa. Sus triples y los de su compatriota Federico Kammerichs allanaron el camino del conjunto valenciano, que durante unos minutos fue capaz de romper el ritmo anotador de los visitantes con una defensa zonal.
Pero la tercera falta de Montecchia y su regreso al banquillo rompió el equilibrio que se había creado. El Girona, con Lucas Victoriano inspirado, volvió a anotar con facilidad, en gran parte porque el estadounidense Kevin Thompson se movía a sus anchas bajo la canasta de los locales que, para desesperación de Chechu Mulero, eran incapaces de frenarle (43-45, m.20).
Confiado por un guión que le favorecía, el conjunto catalán salió del vestuario relajado y lo pagó. La inteligencia de Antoine Rigaudeau le permitió leer los huecos de la defensa visitante y encontrar con asiduidad a Fabricio Oberto, que anotó en varias ocasiones desde el poste bajo.
A pesar de todo, el equipo valenciano seguía sin poder frenar ni a Thompson ni a Myers y sin controlar el rebote bajo en canasta, dos factores que le impidieron romper el encuentro y que permitieron al Casademont mantener vivas sus opciones pese a no jugar con la misma soltura que en la primera parte (60-55, m.25).
La incapacidad de los locales de sentenciar el choque aumentó su nerviosismo y el de su afición, que castigó con silbidos las numerosas imprecisiones de los suyos, asfixiados por la presión de la defensa que Edu Torres ordenó en toda la cancha y que volvió a darle la vuelta al marcador. Pese a su desacierto, el Pamesa mostró capacidad de sufrimiento y se mantuvo firme (72-72, m.34).
Entre Alex Urtasun y Rigaudeau sostuvieron a los locales, pero cuando llegó el momento de la verdad la calidad anotadora de Myers y Thompson se impuso y decantó el triunfo del lado visitante, que en los últimos instantes sufrieron la lesión del argentino Lucas Victoriano pero no tuvieron problemas para sentenciar a un Pamesa errático.
85 - Pamesa Valencia (18+25+24+18): Rigaudeau (18), Luengo (6), Yebra (5), Tomasevic (6), Oberto (16) -cinco titular- Julian (2), Montecchia (10), Urtasun (7), Kammerichs (8) y Llompart (7).
94 - Casademont Girona (21+24+21+28): Dumas (13), Myers (24), Carter (13), Trias (4), Thompson (26) -cinco titular- Grimau (-), Rogers (3) y Victoriano (11).
Arbitros: Amorós, Requena y Terreros. Eliminaron por faltas personales a los locales Montecchia (m.34) y Yebra (m.36).
Incidencias: partido correspondiente a la vigésimo novena jornada de la Liga ACB disputado en el pabellón de la Fuente de San Luis ante 6.400 espectadores.
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