Óscar González iba para extremo derecho del Real Madrid, pero el equipo le descartó en infantiles, por lo que tuvo que decidirse por el basket, donde llegó a jugar en el equipo que le descartó
Redacción, 3 May. 2013.- Parece que Óscar González iba para futbolista. "Eh, que era un extremo derecho muy bueno". Sin embargo, el Real Madrid le descartó en las pruebas en edad infantil y tuvo que decidirse por el basket, en el que tampoco debe quejarse. No fue una estrella, pero sí un jugador muy práctico, sobre todo en equipos de LEB, en el que se convirtió en un talismán desde la posición de base con tres ascensos a la máxima categoría.
Se trataba de un base de los que no se veían mucho antes, cuando regresó a España en 1999 después de cuatro años en la Universidad de Pittsburgh. Lo digo porque, con su 1,85 peladillo, lucía unas tremendas mazas. Un 1 no solía estar tan musculado como él, una característica física que le ayudó a nivel defensivo en sus 12 años de profesional.
>> Conoce su historia de la mano de Javier Ortiz, en Espacio Liga Endesa
Comparte en