Este lunes se celebró una comida con los fundadores de la ACB, personas clave para impulsar el baloncesto que hoy conocemos. "Con el tiempo la ACB ha cambiado muchísimo y va viento en popa", destacaba Rubio, en tanto que Antoja subraya que "la ACB me ha sorprendido en todo"
Barcelona, 4 Dic. 2012.- La comida de fundadores de la ACB celebrada este lunes 3 de diciembre en la sede de la Liga en Barcelona reunió a gran parte de los directivos que iniciaron el duro camino de creación y consolidación de una competición de referencia internacional, como afirma Jordi Bertomeu. Desde la primera acta fundacional hasta hoy, la ACB ha superado con creces las expectativas de sus creadores, que destacan las fuertes bases y la envergadura que ha adquirido aquel hijo.
Los fundadores realizaron una visita por las instalaciones en la que conocieron de primera mano el funcionamiento de todos los departamentos de la ACB. Ángel Palmi, gerente del Granollers EB en aquellos primeros años y ahora Director Técnico de la FEB, destacaba que por aquel entonces era impensable que los medios de comunicación tuvieran una espacio fijo de información de baloncesto. Actualmente, esto le ocurre a otros deportes, pero el basket ha cogido un nivel que espero que entre todos logremos que no baje.
Por su parte, Jordi Bertomeu, representante de La Salle Barcelona, club co-fundador, comentaba que sabíamos que el baloncesto iba a progresar, pero lo que no podía imaginar es el nivel que luego alcanzó, convirtiéndose en una referencia internacional. Eso es fruto de la gente que hoy -por ayer- está aquí. Asimismo, el actual Director Ejecutivo de la Euroliga expresaba su alegría por Eduardo Portela, la persona que lideró e inspiró esta historia, primero como dirigente del Barcelona y luego como presidente.
Precisamente, Eduardo Portela, que ofició la comida, expresaba su satisfacción por volver a encontrarse con todos los impulsores de la ACB: Ellos forman parte de la familia del baloncesto. Es muy agradable e interesante poder disfrutar de la gente que creyó que el baloncesto necesitaba un cambio y que trabajó para crear una competición que ahora es una realidad asentada, una organización respetada y una competición deportiva de prestigio internacional.
Uno de los directivos más activos de aquellos años fue José Luis Rubio, presidente del CB Zaragoza, que destacaba cómo había crecido el niño. Con el tiempo la ACB ha cambiado muchísimo y va viento en popa, añadía. En su misma línea iba Pere Antoja, expresidente del histórico Cotonificio, quien no ocultaba su gran alegría: La ACB me ha sorprendido en todo. Desde el marketing hasta la información que envían a los clubes. Todo lo que se hace es muy importante.
Michel Bufalá, presidente del Estudiantes en aquella época, apelaba a la magia al valorar el estado actual de la ACB: Me ha sorprendido la gran asistencia en los pabellones semana a semana, más allá de los grandes eventos, y el arraigo que ha adquirido el baloncesto con los sitios donde está localizado. Es algo mágico. También destacaba cómo la competición se ha solidificado. La base es muy estable y ha conseguido aguantar pese al crack económico mundial.
Recuerdos de los duros inicios
El reencuentro de viejas amistades reactivó la memoria de aquellos duros y difíciles meses de creación de la ACB. El antiguo presidente del Caja de Ronda, Alfonso Queipo de Llano, tenía un primer recuerdo para los impulsores: Hay que agradecer muchísimo a Antonio Novoa, a José Luis Rubio, pero sobre todo la constancia y paciencia de Eduardo Portela, que ha sido el gran baluarte de la ACB. Queipo de Llano también rememoraba las magníficas conversaciones entre Ernesto Segura de Luna y Raimundo Saporta, así como las largas reuniones que se alargaban hasta las 3 o las 4 de la madrugada. El Barça y el Madrid tenían una forma distinta de mirarlo respecto al resto, pero la magia fue encontrar un punto en común con la delegación de funciones.
En aquellas arduas negociaciones fue clave la presencia de Carlos Casas, presidente del Básquet Manresa durante 18 años y padre del entrenador Ricard Casas: En los primeros años hubo muchos problemas para poner en marcha la ACB. Intermedié con Barça y Madrid para que entraran.
Josep Mussons, directivo del FC Barcelona en aquella época, ahondaba en aquel arduo proceso: Saporta y Portela, que era directivo del Barcelona, tuvieron la visión de que ningún directivo de ambos equipos dirigiera la Asociación y fue Antonio Novoa, presidente del Granollers, quien aceptó dar un paso adelante por el bien de todos.
Treinta años después la ACB no se olvida de sus creadores e impulsores. Sin duda alguna, la mejor manera de fortalecer las raíces y seguir haciendo crecer el árbol.
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