Laboral Kutxa, volver a renacer
El Laboral Kutxa ha tenido que reordenar sus piezas en múltiples ocasiones esta temporada. En el Playoff de la Liga Endesa, el Baskonia busca un nuevo renacimiento, para volver a ser un equipo campeón. "Nuestro objetivo no puede ser otro", dice San Emeterio
Redacción, 22 May. 2013.- A juzgar por la segunda posición asegurada con varias semanas de antelación, nadie diría de la convulsión que ha vivido el Laboral Kutxa a lo largo de la temporada, con cambio de entrenador, entradas y salidas de jugadores y notorias oscilaciones en el nivel de juego. Tampoco ayuda a su consideración de candidato al Playoff de la Liga Endesa que haya terminado la liga regular con dos derrotas (precedidas de dos victorias ajustadas ante equipos de la parte baja).
Aunque bien es cierto que, en la Liga Endesa, los resultados del conjunto baskonista han sido de lo más regular. Clasificado con jornadas de antelación para la Copa del Rey, segundo equipo en entrar en Playoff y rápidamente asegurando la segunda posición, por encima del FC Barcelona Regal. En la Turkish Airlines Euroliga, pese al pobre inicio, fueron capaces de esprintar hacia el Top16. Y, una vez ahí, entrar en unos cuartos de final donde la sensación final es que un quinto partido no podría haber extrañado a nadie.
Y, aun así, los cimientos del Laboral Kutxa se han tambaleado en diferentes momentos de la temporada. El conjunto vitoriano se ha visto obligado a reinventarse en múltiples ocasiones. Primero, con la marcha de Dusko Ivanovic y la llegada de Zan Tabak, que infundió aire nuevo al equipo y logró una espectacular racha inicial de triunfos. Fue la completa metamorfosis de un equipo que pasó del colapso momentáneo a la naturalidad de movimientos. Los jugadores tenemos más confianza, estamos con una energía muy positiva, explicaba Maciej Lampe a mediados de enero, cuando por entonces Caja Laboral vivía uno de sus momentos cumbre. Cuando llegó (Tabak) trabajamos muchísimo la defensa. Es lo primero que nos dijo, que si no defendíamos no íbamos a jugar. Está muy claro lo que quiere, cómo quiere que lo hagamos, cómo quiere que defendamos el pick&roll hasta la última rotación... Y eso nos ha ayudado muchísimo. Tenemos muchos sistemas en defensa que tenemos que seguir. Zan lo pone muy claro. Estamos aprendiendo más y más. Y lo entendemos. Está todo funcionando, ahondaba el pívot polaco.
Apenas un mes después de la llegada de Tabak (acompañado por su ayudante Dejan Kamenjasevic, que a la larga reemplazaría de forma oficial en la plantilla a Alberto Codeso), en plena vorágine por el cambio, llegaba Omar Cook, buscando un perfil de base organizador y capaz de generar canastas para sus compañeros que no cumplía Taylor Rochestie, un 1-2 anotador que no acabó de encontrar su hueco en el equipo, por lo que acabó saliendo.
Y llegaría una nueva reinvención. Brad Oleson, uno de los pilares del equipo, ponía rumbo al Barça Regal, mientras David Jelínek llegaba para sustituirle. El checo, con menos experiencia y capacidades diferentes a las del escolta de Alaska, no aterrizaba para realizar un cambio de piezas natural. Así que Fabien Causeur empezó a gozar de más tiempo en cancha y, a la larga, Fernando San Emeterio acabó viendo más minutos en la posición de dos, con Andrés Nocioni como tres.
El Baskonia se ha visto obligado a vestir de diferentes estilos a lo largo de la temporada. Y, pese a haber vuelto a colocar sus piezas, las últimas jornadas han vuelto a sembrar dudas. Aunque, con todo decidido, sin nada en juego, tal vez no exista vara de medir. El equipo está bien. No se puede evaluar todo por el resultado de los dos últimos partidos, en los que no nos jugábamos nada y hemos probado cosas. Hemos demostrado que cuando llegan los partidos importantes conseguimos ponernos y defender, ha declarado San Emeterio antes del primer partido.
En varios de los momentos determinantes de la temporada, el Laboral Kutxa ha mostrado el carácter competitivo que viene marcando su trayectoria en este siglo. Porque Baskonia sigue siendo uno de los dominadores de los últimos años. No podría explicarse de otro modo que aspire a entrar a su décima semifinal consecutiva en la Liga Endesa.
En las dos últimas temporadas no ha podido alcanzar la final, pero en Vitoria se sigue hablando de títulos. Tenemos muchas ganas e ilusión y creo que estamos con opciones de poder luchar por el título, sabiendo de la dificultad, pero nuestro objetivo no puede ser otro. No puede ser otro, dice San Emeterio.
Comparte en



