El equipo de baloncesto argentino de la mano del escolta Emanuel Ginóbili, como su líder indiscutible, y del alero reserva Walter Herrmann, convertido en factor sorpresa, fueron la clave de la victoria por 69-64 que lograron frente a Grecia en los cuartos de final del torneo olímpico de Atenas 2004
Atenas, 26 ago. 2004 (EFE).- Ginóbili con 13 puntos, los mismos que anotó Fabricio Oberto, no brilló con su mejor baloncesto, pero siempre realizó la jugada que le permitió a Argentina igualar como mínimo la mejor marca en la historia del equipo en las competiciones olímpicas que fue el cuarto puesto conseguido en la de Helsinki de 1952, cuando perdieron frente a Uruguay.
"Es una alegría enorme la que sentimos todos por haber conseguido esta victoria que ha sido el fruto de todos los jugadores y del gran corazón que pusimos en el campo", declaró Ginóbili. "A veces nos dejamos llevar un poco, especialmente en el tercer cuarto por el ambiente de los espectadores, pero al final conseguimos nuestro objetivo".
Ginóbili dijo que el reto de la semifinal contra Estados Unidos era el más importante e inmediato y que estaban preparados para afrontarlo con el convencimiento que podían ganar el partido.
"No vamos a descubrir la calidad y clase que tiene el 'Dream Team', lo confirmó contra España, pero nosotros también sabemos como jugar nuestro mejor baloncesto y vamos a ver lo que sucede".
Pero si Ginóbili respondió a su condición ya normal y asumida de líder indiscutible del equipo, el gran factor sorpresa, que cambió la marcha del encuentro cuando en el tercer periodo estaban 11 puntos abajo, fue Herrmann, el reserva argentino, que en todo el torneo había jugado sólo 11 minutos y frente a Grecia completó 17.
"Estoy muy contento por la manera como me salieron las cosas y porque pude contribuir al triunfo del equipo", declaró Herrmann. "Siempre piensas que te va a tocar la oportunidad y eso fue lo que sucedió conmigo".
Herrman explicó que salió al campo con el único objetivo de hacer bien las cosas y dar la vuelta al marcador, algo que consiguieron, en parte por los seis puntos consecutivos que consiguió.
"Me toco salir para hacer el trabajo y cumplí con mi deber", destacó Herrmann. "La verdad es que la clave de nuestro triunfo estuvo en que supimos reaccionar en el momento decisivo, cuando no dejamos que nos anotasen dos puntos más, que nos hubiesen desconcertado".
Herrmann subrayó que el triunfo ante Grecia tenía un doble valor por hacerlo ante un gran equipo y además el del país anfitrión de los Juegos Olímpicos.
"Sabíamos lo difícil que iba a ser luchar en este ambiente, pero por suerte supimos superarlo y el resultado fue la muestra de que al final hicimos bien las cosas", subrayó Herrmann.
Sobre el partido contra Estados Unidos en las semifinales, Herrmann reconoció que era el equipo a batir, pero Argentina podía hacer su baloncesto y conseguir el objetivo del triunfo si en el campo realizaban el juego que sabían y podían completar.
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