El Cibona, condenado a jugar 300 kilómetros lejos de Zagreb
Tras los graves incidentes ocurridos en el pabellón del Cibona de Zagreb, el Palacio Drazen Petrovic, el club ha sido condenado a jugar 300 kilómetros lejos de Zagreb
Madrid, 5 feb 2002 (EFE)- El juez de disciplina de la Euroliga, José Manuel Meirim, sancionó hoy al Cibona de Zagreb con el cierre del Palacio Drazen Petrovic y la obligación de jugar un partido a una distancia mínima de 300 kilómetros por los incidentes de público sucedidos durante el partido de la pasada semana ante el Partizán de Belgrado.
El encuentro, que acabó con victoria del Cibona, se jugó en medio de un ambiente terriblemente hostil, en el que el público local lanzó numerosos objetos a la pista e incluso piedras del tamaño de huevos.



