Parecía difícil igualar el récord de 239 internacionalidades de Juan Antonio San Epifanio "Epi", pero esta cifra ya ha sido superada en el baloncesto español por una mujer. Ahora el primer nombre de la lista será el de Elisabeth Cebrián, la "gran capitana" de la selección femenina, que alcanzó en el amistoso contra Bélgica los 240 entorchados. La propia Betty reconoce que "llevaba la carpeta forrada con las fotos de Epi. Era mi ídolo", en tanto que el el exazulgrana no dudó en felicitar a la nueva plusmarquista: "está claro que ha tenido que trabajar mucho y muy duro para alcanzar una cifra semejante"
Redacción, 26 julio 2004.- Desde que comenzó en el mundo de la canasta, se hizo un hueco entre las mejores y poco a poco se fue convirtiendo en el referente del baloncesto femenino español. Su altura y sus grandes capacidades le dieron un puesto en la Selección que ha sido para ella desde entonces sin encontrar rival que le disputara el sitio. Por eso ha logrado lo que parecía imposible hasta hace bien poco: destronar a Juan Antonio San Epifanio "Epi" del primer puesto de la clasificación de internacionalidades.
Ha sido ante Bélgica, en un amistoso de preparación para los Juegos Olímpicos de Atenas cuando Elisabeth Cebrián Scheurer ha vestido la camiseta española en la que suponía su oportunidad número 240. La "gran capitana" del combinado dirigido por Vicente Rodríguez está dispuesta a disfrutar de este momento y de los que le quedan por vivir, en especial, los que serán sus segundos Juegos Olímpicos.
"No soy muy adicta a esto de los números y eso me hace no ser muy consciente de lo que he conseguido, comenta Betty Cebrián. "Lo que tengo claro es que llevo muchos años jugando y que se han dado varios factores que me han permitido llegar a esta cifra".
Para la pívot internacional estos factores han sido, sobre todo, "el que me hayan respetado las lesiones durante todo este tiempo y el que en mi puesto no hubiera demasiada competencia. Esto me ha permitido ir sumando partidos".
Aunque reconoce no tener muy en cuenta estos datos y cifras, sí reconoce que el colocarse por delante de Epi le supone un sentimiento especial. "Me parece increíble. De pequeña era la típica fan que, incluso antes de que yo jugara al baloncesto, llevaba la carpeta forrada con sus fotos. Era mi ídolo y la verdad es que aún no me creo que pueda estar por delante de él".
Para Betty, el baloncesto es su vida y la selección, como es lógico, una parte muy
importante en su trayectoria. "He vivido muy intensamente cada una de las convocatorias. Desde la primera vez no he faltado a ninguna y he hecho siempre lo que más me ha apetecido que es jugar al baloncesto y disfrutar haciéndolo. Ahora es probable que esté aprovechando mis últimos cartuchos, aunque nunca se sabe".
En todos estos años con el combinado nacional, Elisabeth Cebrián ha vivido innumerables experiencias, pero a la hora de pedirle algún recuerdo especial, no tiene dudas. "Guardo dos momentos en la memoria que son realmente especiales. El primero el desfile inaugural de los Juegos de Barcelona. Cuando lo recuerdo todavía se me pone la carne de gallina, porque era mi ciudad, con mi familia y los amigos en las gradas y fue realmente un momento único".
"El otro momento importante" -señala la pívot catalana- "Fue al año siguiente de los Juegos, cuando conquistamos la medalla de oro en el Europeo del 93. Ser campeonas de Europa fue algo muy grande, como lo demuestra que ni los chicos lo han podido conseguir todavía".
Estos serán sus segundos Juegos Olímpicos, los primeros a los que acude logrando la clasificación, ya que en Barcelona estuvieron en calidad de anfitrionas. "Yo tuve un conato de retirada de la selección hace dos años, pero los técnicos hablaron conmigo y me animaron para que volviera. Vi que había un grupo con muchas posibilidades y por eso volví. Después todo ha ido rodado y una vez lograda la clasificación no iba a ser tan tonta de no acudir a los que serán mis segundos Juegos. Está claro que si no se hubiera dado la opción de volver no hubiera habido más partidos y nada de esto hubiera sucedido".
Y ahora, Atenas. Con mayores o menores posibilidades de éxito, lo que está claro es que este grupo no va a dar nada por perdido. "Un peldaño por encima están, por supuesto Estados Unidos, y Rusia y Australia. Por detrás estamos en un puño y por eso todo dependerá de tener un buen cruce de cuartos. Pero lo que está claro es que el equipo plantará cara hasta el final porque este grupo no se rinde jamás. Vamos con unas ganas increíbles, somos un grupo muy compacto y sin fisuras, con nuestras virtudes y nuestros defectos, pero tan unido y tan fuerte que podemos luchar por todo".
Pase lo que pase, lo que está claro es que si antes la posición de pívot era la más difícil de cubrir, ahora las cosas han cambiado y el futuro parece asegurado. "Me puedo retirar tranquila", asegura Cebrián. "Hay un grupo de gente joven que lo único que necesita es jugar minutos de calidad que seguro que los tendrán en Atenas. Está claro que les faltará experiencia pero técnica y tácticamente están muy bien preparadas. Tiene un futuro enorme porque poseen carisma y fuerza".
Quien sabe bien lo complicado que es alcanzar una cifra así es el que hasta ahora mantenía el liderato de la clasificación. 239 veces internacional, "Epi" reconoce que pensaba que tardarían más en alcanzarle. "Pensé que tardaría algunos años más en lograr un número tan elevado de internacionalidades, porque conseguirlo es muy complicado y hay que estar muchos años en la Selección".
El ex azulgrana no ha dudado en felicitar a Betty. "La felicito porque está claro que ha tenido que trabajar mucho y muy duro para alcanzar una cifra semejante y teniendo además opciones todavía de superarla".
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