Antonio Bueno: Calma letal
El jugador del Alta Gestión lleva unas semanas al mejor nivel de su carrera, culminando su campaña más productiva en ACB, algo que él achaca a la "tranquilidad" con la que juega en su nuevo equipo. Conoce la historia y reflexiones de Antonio Bueno, uno de los jugadores de moda del momento, todo un junior de oro que se muestra más regular y decisivo que nunca bajo los aros
Desde que el 4 de marzo de 2007 firmara 22 puntos y 29 de valoración con el Caja San Fernando ante el Bruesa GBC, logrando ese fin de semana ser el MVP Nacional de la jornada, Antonio Bueno ha disputado 72 encuentros. En todo este tiempo han cambiado muchas cosas. El pívot ya no juega en Sevilla sino en Fuenlabrada, defendiendo la elástica del Alta Gestión. Con dos años más ha ganado madurez, ha aprendido mucho y ha encontrado regularidad en su juego.
Aunque lo que más llama la atención es que, en un ranking de actuaciones personales desde aquel día, el oro, la plata y el bronce de ese hipotético pódium serían sus últimas tres jornadas de liga. Hace dos semanas, el madrileño deslumbró con 26 de valoración (15 puntos y 11 rebotes) ante el Unicaja. Al partido siguiente volvió a mostrarse inmenso con 25 de valoración (19-4) en la exhibición de los suyos ante el CB Granada y este pasado domingo rompió todas las barreras con 28 puntos récord de anotación en ACB- y 27 de valoración, su mejor partido en los últimos dos años. Otra vez frente al Bruesa.Llevo tres partidos valorando mucho e intentando ayudar al equipo al máximo. Me estoy sintiendo muy bien en la cancha. En ataque mis compañeros me buscan bastante y en defensa también me encuentro muy cómodo.
En ese trío de partidos ha acreditado 78 de valoración, con 20,6 puntos por choque y un inamovible y brillante 75% de acierto en el tiro. Pero lo de Antonio Bueno no es flor de un día. Su temporada está siendo muy completa y su excelso nivel actual no es más que la culminación al trabajo que realiza desde el pasado verano. La gran diferencia es la regularidad. Partidos a este nivel he tenido bastantes, pero la regularidad de este año no la había tenido nunca, creo que es el paso que me faltaba por dar.
Una regularidad que le ha permitido superar los ocho puntos en 22 de los 29 partidos disputados hasta el momento y que le ha convertido en uno de los pilares indiscutibles del Alta Gestión Fuenlabrada. Bueno ha mejorado notablemente sus estadísticas de la pasada temporada en el Cajasol prácticamente triplica su valoración con sólo 27 partidos jugados- y exhibe un nivel tan alto que le ha llevado a afirmar que está realizando en estos momentos el mejor momento de su carrera. ¿Qué ha cambiado? Nuevamente juega en la Comunidad Madrileña, compartiendo, junto a Antúnez, el honor de haber jugado en los tres conjuntos ACB de la región. ¿Influye volver a su tierra y estar más cerca de los suyos? Él encuentra otra explicación: No influye, está claro que es mejor un sitio en el que tienes cosas cerca, eso ayuda. Sin embargo, llevo muchos años yendo de un lado a otro y me siento capacitado de hacerlo bien en todos sitios. Lo que realmente influye es que he aprendido este año mucho, tomándome todo de diferente manera desde el principio de temporada y ahora está saliendo todo bien gracias al trabajo del equipo, del entrenador, y de mí mismo.
Su historia personal está llena de experiencias. Pasó de ser portero de fútbol en su niñez a ganar en sólo cinco años el Campeonato de España Junior con el Real Madrid. Las navidades de 1998 le trajeron, con sólo 17 años, un regalo que el jugador recuerda como su mejor experiencia profesional, el debut con el conjunto madridista en la ACB. Fue en Granada, con sólo 17 años. Integrante de la mejor generación de jugadores que conoció España en su historia, Antonio Bueno saboreó el oro en el Europeo de Varna y disfrutó del mismo metal en el Mundial Junior de Lisboa, en 1999. En aquella cita aprovechó muy bien sus minutos, consiguiendo más puntos por partido (6,8) en menos tiempo en la cancha que otros compañeros suyos como Felipe Reyes o el propio Pau Gasol. Su progresión le llevó a recibir en la siguiente campaña una oportunidad en Fuenlabrada, donde no tuvo demasiados minutos para mostrar su valía, aunque, tras conquistar el bronce con España en el Europeo Junior de Ohrid, sí que dio pinceladas de su calidad en Orense (2000-01, con 64 y 37 rebotes de promedio), realizando un gran final de campaña que le valió una oportunidad en Badalona.
En el Joventut rindió a su mejor nivel, con una primera temporada prometedora y una segunda en la que pudo explotar, mostrando su mejor versión. Con sólo 22 años, Antonio se convirtió en uno de los jugadores más destacados de todo un clásico de la liga, promediando 92 puntos y 47 rebotes en liga (125 pt, 69 reb. en la ULEB Cup) y demostrando una evolución brillante. Por ello, no extrañó que su club de origen, el Real Madrid, apostara finalmente por él. Sería injusto calificar como decepción el paso de Bueno por el conjunto merengue. Además de que, a nivel colectivo, ganó el título de liga (2004-05), aprendió mucho, fue preseleccionado dos veranos consecutivos por España (quedando descartado por Pesquera) y rindió correctamente cada vez que saltó a la cancha, aunque sus minutos (menos de 13 por partido) durante esas dos campañas le impidieron brillar a nivel personal.
La 2005-06 no le supuso cambiar de ciudad pero sí de equipo, pasando a las filas del MMT Estudiantes, donde su evolución de minutos y de puntos no fue significativa, algo que sí ocurrió al año siguiente, en Sevilla. En el Cajasol tuvo una confianza de la que no disponía desde Badalona, respondiendo con 8,6 puntos y 3,4 rebotes por choque. Sin embargo, esa progresión se vio cortada en la pasada temporada, perdiendo la titularidad, disputando un tercio menos de minutos y reduciendo sus números a 5 puntos y 2,2 rebotes por encuentro. Urgía un cambio de aires, aunque esos momentos complicados le hicieron más fuerte. Llevo muchos años y en tantos años he tenido tanto momentos muy difíciles, a nivel deportivo o personal, como otros más felices, como cuando gané la liga en el Madrid. Esa base de experiencia sí que la tengo.
La oportunidad de retomar el vuelo se la ofreció el Alta Gestión, con un proyecto ambicioso que le convenció para retonar al cuadro fuenlabreño. Desde muy pronto mostró su satisfacción e ilusión por la nueva etapa, destacando en pretemporada (mejor jugador y máximo anotador del Torneo de la CAM) y mostrando enorme solidez desde el inicio de campaña. El cambio de mentalidad ayudó. He intentando tomármelo con un poco más de tranquilidad, empezar desde cero. Ver qué estaba fallando e intentar arreglarlo. No pienso en jugar bien o mal sino en no cometer errores y hacer las cosas lo mejor que puedo.
Con la explosión de Blanco y la irrupción de Oleson, Antonio ha aprovechado estar en un teórico segundo plano, siendo la referencia interior de Alta Gestión partido tras partido. En el Fuenla lo bueno es que tenemos eso. Saúl, Brad, Kristaps, yo hay varios a los que no se nos puede dejar muy solos. En el último partido 36 minutos. En el anterior 29. Y, en esa línea, todo el ejercicio baloncestístico, con mayor presencia aún en la segunda vuelta, algo que para él explica su buen momento. Me encuentro bien. Llevaba tiempo sin tener regularidad, jugando todos los encuentros más de veinte minutos, me veía sin esa regularidad desde hacía tres o cuatro años. Todavía puedo mejorar más.
En clara sintonía con su técnico Luis Guil, al que elogia por su trato. Ha tenido mucha paciencia conmigo. Y yo con él, eh. Al principio me cabreaba y ahora me digo, relájate. A Luis le conocía de antes, sabe cómo reacciono. He estado más receptivo a la hora de recibir críticas e intento aprender de ellas, antes igual me costaba más. Aunque la confianza y la seguridad en mí mismo me la he ganado yo.
Su equipo está inmerso en la lucha por el Playoff, que Bueno considera la guinda a la trayectoria del equipo. Hay posibilidades, tendremos que dar el máximo e intentar sacar los partidos de casa, aunque sea ante rivales muy difíciles. Además, habrá que esperar que Ricoh Manresa pinche dos veces.
Con la vorágine liguera y tanto en juego a nivel individual y colectivo, es complicado mirar al futuro y plantearse un hipotético regreso a la Selección, en caso de poder prolongar su estado de forma actual y colarse entre la terna de candidatos en el juego interior de España. No me lo planteo. Yo trabajo día a día, si viene ese premio bien y si no, estaré igual de contento. Sería bonito volver a la Selección pero no lo tengo en mente, solo pienso en los próximos partidos o los entrenamientos del día siguiente. Además, no tengo opciones sobre ello, lo que está en mi mano es hacerlo lo mejor posible cada día e intentar mejor. Ya está.
El pívot, que acredita 322 partidos en ACB cumplió los 300 esta temporada- con sólo 28 años está partido a partido destrozando sus mejores registros y, en una temporada más corta con 17 equipos- y a la que aún le restan cinco jornadas, está a 7 puntos de superar su tope anotador del mágico año en Badalona (2002-03) y a 6 de mejorar también su récord en valoración. Y todo ello con 118 minutos menos de juego. Además, garantiza un mate por partido algunos de muy bella factura- y roza con un 59% el mejor porcentaje de su carrera en tiros de campo (60% en la 2003-04), aunque en esta ocasión con el doble de canastas convertidas. La causa de tanto logro tiene un nombre para Bueno: tranquilidad. He conseguido una tranquilidad en los partidos que no tenía antes. Eso es lo principal, estoy más concentrado, más tranquilo y más feliz jugando. El pasártelo bien en la cancha es clave. Hay días que marcarás más o menos puntos, jugarás más o menos minutos, pero, aunque quede mal decirlo, eso es algo secundario. El objetivo es salir tranquilo, pasártelo bien y así te saldrán bien las cosas.
Sentencias de un jugador que ha recuperado la ilusión y responde con puntos y presencia en el juego de Alta Gestión la confianza mostrada en él. Supongo que me ficharía en el Supermanager, sí, confío en mí mismo, comenta sonriente tras confesar que no es un adicto al juego virtual de la ACB. Antonio Bueno parece haber encontrado al fin su lugar, algo que demuestra en la cancha, en la que se está luciendo, y fuera de ella, donde no deja de decir lo cómodo que se siente en el Alta Gestión. Feliz y tranquilo, juega mejor que nunca. Calma letal, título de americanada, realidad en Fuenlabrada.
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