Diez días después de abandonar el equipo por motivos personales, Iverson ha llegado a un acuerdo para rescindir su contrato con Memphis Grizzlies, una vinculación que sólo ha durado 3 partidos oficiales
Redacción, 17 Nov 2009 .- Allen Iverson fue uno de los fichajes más llamativos del verano. Después de una mala experiencia la temporada anterior en Detroit, decidía firmar con un equipo "de la parte baja de la clasificación", en lo que resultaba una sorpresa monumental, así como un guiño de la directiva a los aficionados de Memphis.
Sin embargo, no todo salió como se esperaba. Una lesión en la pretemporada retrasó su incorporación, sin debutar hasta el cuarto partido del curso, la derrota de los Grizzlies en Sacramento. Allí llegaron sus primeras críticas al entrenador, por salir desde el banquillo y no recibir todos los balones que esperaba. Dos partidos más tarde y dos derrotas después, abandonaba el equipo tras jugar ante los Lakers, aduciendo problemas personales.
En la tarde de ayer, tras no recibir ninguna noticia del jugador ni su agente, el propietario de los Grizzlies, Michael Heisley, declaraba a los medios que "Iverson debía tomar una decisión", ya fuese la retirada o la reincorporación al equipo, puesto que seguían sin ningún tipo de información.
Pocas horas después, saltaba la esperada noticia: los Grizzlies y Allen Iverson llegaban a un acuerdo para la desvinculación del jugador.
En estos momentos, se desconoce si optará por la retirada definitiva o si buscará un último intento de volver a jugar. Sus 12'3 puntos y 3'6 asistencias en 22 minutos de promedio quizás hayan sido sus últimos instantes como profesional.
Sin embargo, nada hay decidido, y ya han saltado a la palestra -como no podía ser de otro modo- rumores sobre el posible interés de los Knicks por su fichaje, aunque sea una posibilidad que se antoje difícil.
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