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La Copa del Rey también se decidió desde el tiro libre

Los aficionados de los ocho equipos participantes de la Copa del Rey compartieron pista y risas en el torneo de tiro libre de aficiones

acb Photo / Raisa Pozo
© acb Photo / Raisa Pozo
  

El pasado viernes día 20, las pistas exteriores del Roig Arena cambiaron la tensión competitiva por sonrisas y convivencia. Ocho aficiones, ocho colores y una misma pasión se reunieron para disputar un torneo de tiro libre que terminó siendo, sobre todo, una celebración compartida del baloncesto.

La propuesta surgió de Marc Guardiola, aficionado del Joventut de Badalona, con una idea tan sencilla como poderosa: juntar a seguidores de todos los equipos participantes en la Copa del Rey en un entorno distendido, lejos del ruido del marcador y más cerca del espíritu del juego. La respuesta fue inmediata.

Durante toda la mañana se mezclaron camisetas, se cruzaron bromas y se aplaudieron aciertos sin importar el escudo. El tiro libre, la "jugada más pura y cruel del baloncesto”, sirvió como hilo conductor de una jornada en la que lo menos importante fue quién ganaba cada ronda.

Aunque hubo final y vencedores —los aficionados de UCAM Murcia se llevaron el balón oficial de la Copa del Rey tras imponerse a los del Asisa Joventut en la final—, el verdadero triunfo fue colectivo: la imagen de ocho aficiones compartiendo espacio con respeto, deportividad y buen humor. Una escena que recordó que el baloncesto es comunidad.