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Laura Gil: “Tenemos que ser moscas cojoneras en defensa”

La pívot de la selección española afronta la cita olímpica segura de la capacidad competitiva de un equipo fiel a su estilo y que volverá a apostar por una fuerte defensa donde ella es su principal baluarte.

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A pocos días para el inicio de la competición, las emociones se disparan entre los deportistas que compiten en Tokyo 2020. Los Juegos Olímpicos es la cita más especial que existe en el mundo del deporte y eso se nota en cada deportista. La ilusión convive durante días con los nervios, y todos desean que pasen las jornadas previas a empezar la competición. Ese será el momento donde los nervios desaparezcan y todos los deportistas luchen por el objetivo de la medalla olímpica

Laura Gil ya sabe lo que es subir un podio, lo hizo hace cinco años tras jugar la final olímpica de Rio 2016 frente a Estados Unidos. Sin embargo, este hecho o su largo historial de éxitos competitivos no resta un ápice a la emoción que siente antes de que este lunes debute en el torneo enfrentándose a Corea.

“Unos Juegos Olímpicos es algo muy especial. Ha sido un verano algo complicado y ha llegado el momento de quitarnos esas sensaciones regulares que hemos podido tener, disfrutar de la experiencia de disputar unos Juegos Olímpicos y demostrar que este equipo está por encima de lo sucedido este verano”, señala Laura Gil.

"La grandeza de este equipo está en demostrar que después del golpe hemos sido capaz de levantarnos y estar al máximo nivel"
Laura Gil

Para la jugadora es inevitable recordar el reciente sexto puesto en el Eurobasket celebrado en Valencia, un resultado que Laura Gil reconoce que fue “muy duro”. Para la pívot, “otros años hemos sabido ganar, pero estaba claro que algún día teníamos que perder. Esto es deporte y no siempre se puede ganar. Nos había salido siempre cara y esta vez salió cruz. Ha sido duro, pero no ha habido tiempo para muchas lamentaciones porque estamos aquí otra vez y a nada de jugar el primer partido de unos Juegos Olímpicos. La grandeza de este equipo está en demostrar que después del golpe hemos sido capaz de levantarnos y estar al máximo nivel”.

El Eurobasket significó la primera vez que Laura Gil no se colgó una medalla con la selección absoluta, ya que en sus siete torneos previos había acumulado una medalla olímpica (plata en Rio 2016), dos medallas mundialistas (plata en 2014 y bronce en 2018) y cuatro medallas en Eurobasket (oro en 2013, 2017 y 2019, y bronce en 2015). “Era muy probable que hubiera un verano donde no se consiguiese medalla y hay que saber ganar pero también saber perder. Es lo que tiene el deporte: a veces tienes momentos grandiosos y en otras ocasiones hay que tocar fondo para volver a salir”, señala la jugadora.

En todo este tiempo, Laura se ha convertido en una jugadora insustituible. Es fundamental en los esquemas defensivos de Lucas Mondelo y cada año su presencia en ataque ha ido creciendo de tal manera que gran parte del éxito del equipo está en la capacidad que tenga Laura Gil por dominar las dos zonas y ayudar al equipo con su infatigable esfuerzo. Pese a ello, Laura prefiere mantenerse fiel a su discurso y se muestra modesta sobre la creciente jerarquía que su presencia tiene en el grupo. “Yo siempre fui una jugadora que nunca estuvo debajo de los focos y realmente a día de hoy tampoco me considero una jugadora insustituible. Creo que hago cosas que hacen bien al equipo. Intento focalizarme en ello e intentar aumentar mi repertorio con otros aspectos donde yo creo que puedo dar más. Para mí es algo bueno que se me valore y es un orgullo, pero desde siempre he estado en un segundo plano y me ha ido bien”.

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PRUDENTE PERO SIN PERDER LA AMBICIÓN

Con las incorporaciones de Alba Torrens y Tamara Abalde, el equipo cambia su morfología respecto al torneo europeo, pero, sobre todo, Laura Gil asegura que la selección llega a la cita japones con la lección aprendida. “Se incorporan dos jugadoras nuevas y otras dos no están, y eso lógicamente cambia un poco la estructura del equipo. También se han corregido errores que pudo haber en el Eurobasket y creo que de él aprendimos mucho del primer partido del Eurobasket. Creo que estamos muy concienciadas de lo importante que es esa primera prueba”, asegura.

El estreno será este lunes (03:00 h.) frente a Corea, un adversario del que recela Laura Gil. “Es un rival muy incómodo porque no estamos acostumbradas a jugar contra ese estilo de juego donde todas tiran, corren muchísimo y ponen una intensidad muy alta. Hay que ser capaces de controlar el ritmo de partido y de evitar que tengan muchas situaciones donde jueguen cómodas”, afirma.

Después llegará Serbia y la oportunidad de revancha tras la derrota en cuartos de final del Eurobasket. Laura tiene claro que la victoria pasa por “dominar nosotras el partido, que Sonja Petrovic no juegue al poste bajo, que tenga que hacerlo de cara y que no encuentren segundas opciones tras rebote o triples liberados”.

Por último, España cerrará la fase de grupos enfrentándose a Canadá un equipo al que costó mucho derrotar en el pasado Mundial y que tiene a Kia Nurse como gran referente ofensivo. “Canadá es un equipo muy fuerte físicamente, tenemos que aguantarlas y trata que ni Kia Nurse ni el resto de jugadoras jueguen cómodas en ataque”, asegura Gil.

El foco está puesto en una exigente primera fase y no se piensa más allá. De lo que sea capaz de hacer España en estos tres partidos va a depender el camino que siga en el torneo y marcará las opciones reales del equipo. “Ahora mismo somos un equipo con muchas jugadoras jóvenes, con gente veterana y creo que es importante ir partido a partido. Tenemos que ir creciendo durante el campeonato como se hizo otras veces y no ponernos más presión de la que hay. Creo que, si somos capaces de imponer nuestro juego, no te voy a hablar de una medalla de oro, pero este equipo se merece pelear por las medallas”.

Para Laura Gil la clave del éxito en estos Juegos Olímpicos pasa por “no perder nuestra esencia. Este equipo cuando defiende y sube su intensidad, en ataque juega muy libre y nosotras vemos el aro como una piscina”. La pívot que juega en Valencia Basket tiene claro que “tenemos que ayudarnos unas a otras, ser moscas cojoneras en defensa, correr y jugar sin complejos”.

Así ha sido en los últimos años y los resultados avalan la fórmula. Si en Tokyo 2020 el equipo vuelve a imponer sus señas de identidad la medalla estaría más cerca y, de conseguirse, “tocaría hacer un cambio de look o un tatoo”, concluye Laura Gil. Que así sea, Laura.