Recuperando el espíritu de anotación
En 1993 se inició una preocupante tendencia a la baja en las anotaciones de las Final Four, fieles representantes del tipo de baloncesto que triunfa en Europa en cada época. Esta tendencia culminó en 1998 con la peor anotación conjunta de dos finalistas, 102. Desde entonces la dinámica se ha invertido y cada año gozamos de mayores puntuaciones en partidos decisivos. En la Final Four 2003, los cuatro contendientes parece que llegan dispuestos a apostar por victorias por encima de los 80 puntos
La Final Four de la Euroliga vuelve a Barcelona cinco años después que la ciudad española albergara el evento por última vez (1998). Esa temporada, el Kinder de Bolonia ganó el título con la anotación más baja de la historia de la competición: 58-44 ante el AEK Atenas. La puntuación conjunta (102) culminó una trayectoria descendente que empezó cinco temporadas antes en Atenas cuando el CSP Limoges sorprendió a Europa superando al Benetton de Treviso por 59-55 (114). Esa victoria, considerada un milagro por muchos expertos y periodistas, también se catalogó como desastrosa por muchos otros que defendían un tipo diferente de juego más orientado hacia el ataque. Desde entonces, nadie ha sido capaz de proclamarse campeón anotando menos de 60 puntos.
Durante este periodo (1993-1998), el estilo de juego europeo utilizaba la defensa como principal arma para ganar títulos. Las medias de anotación fueron sorprendentemente bajas en las finales de las Final Four: 57 puntos en Atenas, 58 en Tel Aviv, 67 en Zaragoza, 66.5 en Paris, 65.5 en Roma, y la más baja de todas, 51 en Barcelona. Si a eso le añadimos los promedios de las semifinales, los resultados son muy similares: 64, 68.2, 59.2, 71.2, 69.5 y 63.5
Ahora, con el principal evento europeo otra vez en Barcelona, la situación ha cambiado radicalmente. Las últimas cuatro Final Four han registrado altas anotaciones, incrementando los promedios e invirtiendo la tendencia anterior. El Zalgiris fue el primer equipo que apostó por un estilo diferente de baloncesto, más ofensivo y de mayor velocidad, poco preocupados por la defensa. A pesar de ser rookies, los lituanos consiguieron su título después de superar a uno de los mejores equipos defensivos de Europa, el Kinder Bolonia, por 82-74. Antes, el equipo de Kazlauskas ya había vencido a otro equipo de reputada y fuerte defensa, el Olympiakos, por 87-71.
Desde ese momento hasta hoy en día, las anotaciones se han incrementado cada año. La temporada siguiente, el Panathinaikos se llevó la corona europea gracias a los 73 puntos obtenidos contra el Maccabi. Un año después, el Maccabi se vengó y venció a los griegos llegando hasta los 81 puntos. La temporada pasada en Bolonia, el propio Panathinaikos superó ese récord y se fue hasta los 89 puntos frente al Virtus de Bolonia. Esos 89 supusieron la segunda mejor marca anotadora de la historia de las finales, justo un punto por debajo de los conseguido por el Tracer Milan en 1988 en Gante.
La cuestión que se plantea ahora es qué sucederá esta vez. ¿Seguirán los equipos la tendencia de las últimas temporadas o darán un paso atrás hacía los inicios de los noventa? Si echamos una mirada a las estadísticas de la Liga Regular y del Top16, parece que la mayoría apostarán por partidos por encima de los 80 puntos. Por ejemplo, el Benetton Treviso ha sido el mejor equipo anotador durante la fase regular con una media de 89.5 puntos por partido. En la segunda fase, el equipo de Messina mereció la segunda mejor marca con sólo 2.5 puntos menos (87). El CSKA, que estaba promediando 82 durante la liga regular, incrementó su productividad en el Top16 (83.2). El Montepaschi Siena, por su parte, quien se clasificó para la siguiente fase como mejor sexto clasificado, anotó 80 puntos por encuentro en la Liga Regular y añadió 5 más (85) en el Top 16. Finalmente, los anfitriones, el FC Barcelona, también está por encima de la marca de los 80 (81.2) en la primera parte de la clasificación, a pesar de haber bajado hasta los 74.7 en el Top16.
| Año | Ciudad | Campeón | Finalista | ||
| 1988 | Gante | Tracer Milano | 90 | Maccabi Tel Aviv | 84 |
| 1989 | Munich | Jugoplastika Split | 75 | Maccabi Tel Aviv | 69 |
| 1990 | Zaragoza | Jugoplastika Split | 72 | FC Barcelona | 67 |
| 1991 | París | Pop' Split | 70 | FC Barcelona | 65 |
| 1992 | Estambul | Partizan Belgrade | 71 | Joventut Badalona | 70 |
| 1993 | Atenas | CSP Limoges | 59 | Benetton Treviso | 55 |
| 1994 | Tel Aviv | Joventut Badalona | 59 | Olympiakos Pireo | 57 |
| 1995 | Zaragoza | Real Madrid | 73 | Olympiakos Pireo | 61 |
| 1996 | París | Panathinaikos Athens | 67 | FC Barcelona | 66 |
| 1997 | Roma | Olympiakos Pireo | 73 | FC Barcelona | 58 |
| 1998 | Barcelona | Kinder Bologna | 58 | AEK Athens | 44 |
| 1999 | Munich | Zalgiris Kaunas | 82 | Kinder Bologna | 74 |
| 2000 | Salónica | Panathinakios Athens | 73 | Maccabi Tel Aviv | 67 |
| 2001 | París | Maccabi Tel Aviv | 81 | Panathinaikos Athens | 67 |
| 2002 | Bolonia | Panathinakios Athens | 67 | Kinder Bologna | 83 |
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