ArtículoCSKA-Olympiacos: de favorito a cenicienta El favorito número uno desde el inicio de temporada se enfrenta en la final a aquel que no aparecía en ninguna quiniela (domingo, 20 h). Kirilenko y Spanoulis ya se postularon en semifinales para el MVP. ¿Espera un partido más vistoso que las semifinales? ¿Triunfará la experiencia rusa por encima de la juventud griega?
Favorito y cenicienta
Redacción, 12 May. 2012.- Cuando este verano el CSKA Moscú se reforzó con los nombres de Milos Teodosic, Nenad Krstic o Darjus Lavrinovic pasó a convertirse en uno de los máximos favoritos a ganar la Euroliga. Cuando cerró la contratación de Andrei Kirilenko se convirtió en EL favorito. “Cuando nuestro presidente montó el equipo a principios de temporada, nadie esperaba estar aquí. Tras el primer partido, que jugamos con el Bilbao, la gente dijo que nuestro máximo era el Top16. Pero, partido tras partido, hemos ido siendo mejores y hemos empezado a creer en nosotros mismos”, dice Georgios Printezis. “Esto es un sueño para nosotros. Pero nos merecemos estar aquí. Lo hemos demostrado en la pista. Hemos hecho un trabajo increíble. Nadie se esperaba esta increíble temporada. Pero nosotros estamos disfrutando. Y esa es la clave: disfrutamos jugando, disfrutamos con el baloncesto”. Palabra de Vassilis Spanoulis. Si en semifinales los favoritismos podían quedar algo más diluidos, la final no alberga ninguna duda. Se enfrenta el candidato número uno al título desde el inicio de temporada contra un conjunto que no aparecía en ninguna de las quinielas para alcanzar la Final Four, después de una importante reducción presupuestaria en verano y la pérdida de varias de sus estrellas (Nesterovic, Teodosic, Bourousis, Papaloukas...). Toda la presión para el CSKA. “El Barça, junto al CSKA, era el gran favorito para ganar la Euroliga”, opina Spanoulis. Al Barça Regal ya lo han dejado en el camino. “Desde el principio de temporada, en la mayoría de partidos que jugábamos no éramos los favoritos, pero al final ganábamos”, dice Printezis: “Espero seguir haciendo eso.” Espíritu de Cenicienta. Kirilenko y Spanoulis, a por el MVP Son las estrellas de sus respectivos equipos, los hombres a los que todos los rivales señalan como líderes a frenar. Y demostraron esa condición en las semifinales, con grandísimas actuaciones. Andrei Kirilenko terminó con 17 puntos, 9 rebotes, 1 asistencia y 4 tapones (25 de valoración). Vassilis Spanoulis anotó 21 tantos (4 triples), repartió 6 asistencias y capturó tres rebotes para 15 de valoración. Pero, más allá de los números, ambos actuaron como referentes y lideraron a su equipo cuando este más lo necesitaba, postulándose como los dos grandes candidatos al MVP de la Final Four, a la espera de lo que suceda en la final.
Foto Euroleague/Getty Kirilenko es reconociblemente la estrella de un conjunto plagado de estrellas. Esa supremacía indudable en un conjunto de tanto nivel como el moscovita ya parece suficiente. Pero es que, más allá de su capacidad anotadora y su increíble aportación defensiva (nombrado mejor defensor de la competición), su capacidad para aportar en todos y cada uno de los centímetros de la pista le convierten en un tormento para cualquier rival y en una pieza valiosísima para el equipo. Y, más allá de ello, es resolutivo. Diferente perfil es el que juega Spanoulis en Olympiacos. Tal vez el único gran nombre del equipo desde el inicio de temporada, ya desde buen inicio ha mostrado que este es su equipo. Pese a no jugar específicamente de base, actúa de cerebro controlador de la ofensiva griega. Es tan desbordante, tan capaz de generarse penetraciones que terminar ante cualquier oposición (forzando innumerables faltas) y de generar juego para sus compañeros que, cuando en semifinales aparecía una y otra vez para deshacer las ilusiones del Barça Regal, hacía crecer su aura de estrella. De jugador imparable que tiene el reto de comandar a los suyos ante un rival con una batería de opciones muy superior a la ateniense.
Foto Euroleague/Getty ¿Qué partido espera? Las semifinales dejaron un sabor agridulce para el espectador ansioso de espectáculo. El Olympiacos-Barça Regal fue un partido deslucido, de ritmo triste y con escaso lugar para la brillantez. En la primera semifinal, el talento también se vio coartado, aunque a menor nivel. El CSKA no pudo acabar de desplegar todo el potencial mostrado a lo largo de la temporada, mientras que Panathinaikos cuajó un primer cuarto maravilloso, pero terminó cometiendo muchos errores y fallando gran cantidad de tiros. El resultado de todo ello fueron marcadores parejos, finales apretados, pero cifras bajas: 66-64 en el CSKA-Panathinaikos y 68-64 en el Olympiacos-Barça Regal. 130 puntos en un partido y 132 en el otro. Los dos finalistas promedian cifras de anotación muy superiores: los rusos están en 84,6 tantos por encuentro y los griegos en 77,1. También encajan más puntos de los que recibieron en semifinales: 71,5 los de Moscú y 74,8 los de Atenas. El Olympiacos se sintió muy cómodo jugándole a marcador bajo al Barça Regal, precisamente una tipología de partido en la que los azulgranas se habían mostrado triunfadores esta temporada. Siempre por delante en el marcador, la juventud e inexperiencia de los de El Pireo no se tradujo en nervios. Más bien al contrario: desprendió una sensación de dominio y de superioridad mental que también necesitará ante el CSKA. “Tenemos que preparar el partido de forma diferente de lo que lo hicimos ante el Barça Regal”, explica Dusan Ivkovic. “Mañana será un partido muy diferente”, dice Jonas Kazlauskas. Mas ninguno de los dos ahonda especialmente en las diferencias, aunque sí que cabe esperar un partido con ritmo algo más elevado y mayor anotación. El CSKA ha anotado por encima de 90 puntos siete partidos de Euroliga, además de otros cinco con 85 o más. Por talento bruto, es un equipo desbordante cuando puede culminar contraataques, realizar transiciones y jugarse lanzamientos rápidos. Nada de eso pareció aparecer en una semifinal en la que el Panathinaikos se lo impidió, poniendo al archifavorito en mil y un apuros, como reconocía el propio Kirilenko al término del encuentro: “Hemos pasado los momentos de mayor apuro de los últimos seis meses; estoy muy feliz de que mi equipo haya podido entrar en el partido después del primer cuarto”. Incomodidad en esa tipología de partido. Los 66 puntos eran su peor anotación en una victoria en Euroliga este año, y su segunda anotación más baja en general (anotaron 64 puntos en la derrota ante el Galatasaray). Por el otro lado, Ivkovic declara buscar también más velocidad: “Debemos jugar un partido de alto ritmo, buena presión y con mejor control del rebote del que tuvimos en las semifinales”. Precisamente el rebote fue uno de los problemas que resaltó el técnico serbio ya en el descanso de las semifinales. “El CSKA tiene una línea interior muy potente: no podemos jugar contra ellos en desventaja en el rebote”, apunta. Igual que hacían los jugadores azulgranas, el conjunto ruso también destaca la energía con la que juega el Olympiacos, algo que relacionan directamente a su juventud: “Tienen un equipo muy joven, están jugando con mucha energía y tienen un entrenador muy experto”, describe Milos Teodosic, que aterrizó este verano en Moscú después de dos años vistiendo la camiseta rojiblanca. Ese factor es precisamente el que esgrime Printezis como fundamento de su triunfo en semifinales: “Jugamos con energía. Simplemente, hemos seguido jugando como nosotros sabemos y eso nos ha llevado a la final”. De experiencia y juventud A lo largo de las previas de esta Final Four, jugadores y entorno del Olympiacos no se ha cansado de versar acerca de la juventud del equipo. Cuentan con la media de edad más baja de los cuatro participantes, con importante número de jugadores jóvenes disputando minutos de calidad y estadounidenses con escaso bagaje europeo. Todo eso hace que la comparación de las plantillas en cuanto a apariciones en Final Four sea sencillamente ridícula. Entre todos los jugadores de Ivkovic acumulan dos participaciones en Final Four: las dos de Vassilis Spanoulis. Y es que, los otros tres con experiencia a este nivel, Michalis Pelekanos, Panagiotis Vassilopoulos y Lazaros Papadopoulos, forman parte del equipo pero no han sido inscritos para este evento. En el CSKA Moscú (excluyendo a Kourbanov y Ponkrashov), hay hasta seis jugadores, que suman 16 participaciones en Final Four: Viktor Khryapa (5), Ramunas Siskauskas (4), Andrei Vorontsevich (2), Milos Teodosic (2), Sasha Kaun (2) y Andrei Kirilenko (1). Entre ellos, tres títulos: los dos de Siskauskas (2007 y 2008) y el de Khryapa (2008). Eso sí, no cuentan con ningún MVP del evento, algo que sí logró Spanoulis en 2009, vistiendo la camiseta del Panathinaikos. ACB.COM Últimos artículos del autor
|
|