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Grupo C: C. Laboral, a seguir en la nobleza ante los nuevos CSKA y Maccabi
Presentación de novedades en el Grupo C: el nuevo Caja Laboral con los mismos viejos objetivos, un CSKA un punto de talento por debajo de lo que acostumbra y remozado Maccabi Electra Tel Aviv. Además, Lottomatica y Olimpija buscarán el hueco que falta, junto al llegado a última hora Maroussi


Marcelinho Huertas, vital para mantener al Caja Laboral a la nobleza europea (Foto Aitor Arrizabalaga)

Redacción, 21 Oct. 2009.- Volver a la Final Four, que había sido su casa, es el objetivo que mantiene un Caja Laboral completamente renovado, ansioso por demostrar que puede seguir compitiendo con nivel en la Euroliga. Su trayectoria en ACB es hasta el momento impecable, mostrando un buen momento pese a las bajas y, a la vez, dejando claro que lo mejor está todavía por llegar.

Todavía no conocemos al mejor Caja Laboral, aquel que llegará cuando estén a disposición de Dusko Ivanovic el Marcelinho Huertas más creativo, los Oleson e English más mortíferos, el Herrmann más potente en el perímetro, el San Emeterio más útil, el Eliyahu más genial en la pintura, el Teletovic tan interior como exterior y el Splitter normal, el de siempre. Fundamentos más que suficientes para la primera fase de la competición, pero el equipo debe ir creciendo con ella para llegar al Top16 en las mejores condiciones posibles, las que determinarán si el club baskonista se mantiene entre la nobleza europea o debe abrir una nueva etapa que le lleve al lugar donde se había habituado. Este año, París.

Los nuevos cocos

Nadie se atreverá a descartar de antemano al CSKA Moscú, porque sigue disponiendo de la calidad suficiente como para mantenerse entre los candidatos, aunque todos convergerán en que el potencial de que disponía la temporada pasada ha caído. No sólo

Siskauskas, a seguir liderando a la potencia moscovita (Foto Euroleague/Getty)

por el fin de la época Messina en Moscú, sino también por la pérdida de talento que supone haber dejado marchar algunas de las piezas básicas del equipo. Pero nadie se atreve a subestimar a un equipo con Smodis, Siskauskas, Holden, Langdon, Khryapa y Planinic. Solamente por ellos, el CSKA sigue siendo temible, aunque todavía esté por ver cómo maneja las cartas Evgeniy Pashutin.

La pareja de bases (Holden-Planinic) sigue siendo de las mejores de Europa, los triples de Siskauskas en la Final Four ante el Regal Barça hacen que nadie olvide lo decisivo que es, Langdon mantiene esa combinación de lanzamiento y capacidad atlética y defensiva, y Khryapa es un forward real como pocos hay en el continente. Es en la segunda unidad donde aparecen las dudas, con los Kaun, Keyru, Kurbanov, Ponkrashov, Vorontsevich, Sokolov y compañía. Nombres que se asocian o empiezan a asociarse al nuevo conjunto moscovita, pero que está por ver que puedan ofrecer el relevo de calidad que estaba garantizado en temporadas anteriores. Ese y la capacidad interior del equipo, donde ha perdido a dos jugadores del nivel de Lorbek y Morris, y donde tiene a Smodis lesionado de larga duración (lo que ha obligado a fichar a Ivan Radenovic), son dos de los posibles problemas que puede encontrarse el CSKA de Pashutin.

El otro grande del grupo no es otro que el Maccabi Electra Tel Aviv, que ha construido un equipo para levantar el vuelo, después de varios años de ausencia entre los más grandes de la competición. Aun así, sigue manteniéndose en incógnita, sin alcanzar el nivel de los máximos favoritos a París. Se trata, eso sí, de un conjunto que levanta expectación y al que hay ganas de ver en acción (de hecho, ya ha vencido el primer partido de la competición, el que disputó ante Union Olimpija Ljubljana de forma avanzada). El equipo nace de nuevo al gusto de Pini Gershon, que intentará devolver a la entidad israelí a sus lujos pasados. Para, ello, tendrá en Chuck Eidson un hombre para todo, catalizador útil en todas las posiciones exteriores que viene de darle el título de Eurocup al Lietuvos Rytas.

A su lado, importantes fichajes, como el del ala-pívot polaco Maciej Lampe, que ya ha dado el salto a la primera línea europea con el BC Khimki; el anotador Alan Anderson, que promediara 15 puntos en Euroliga la temporada pasada con la Cibona; Stephane Lasme, taponador y finalizador (posiblemente el mayor salto vertical de la competición), que viene de ser pieza vital en el Partizan; Andrew Wisniewski, que llega para ser el base titular; el casi ruso Doron Perkins, MVP de la competición israelí la pasada temporada; el nuevo proyecto de base israelí Gal Mekel, llegado de una provechosa cesión al Galil Elyon; o la vuelta de David Bluethental. Demasiadas nuevas piezas las que debe manejar Gershon. Un buen arsenal al que se le añaden D’Or Fischer, que se reveló la temporada pasada como un jugador muy útil, el veteranísimo Derrick Sharp o Yaniv Green. Plantilla más que suficiente para la primera fase, con posibilidades de jugar bien y el entero sueño macabeo de regalarle los máximos éxitos posibles a Moni Fanan.

Buscando rehacerse

Lottomatica Roma y Union Olimpija Ljubljana tienen ante sí una buena oportunidad para avanzar al Top16, con equipos a todas luces inferiores a los tres anteriores, pero con posibilidades de vivir la segunda ronda. En el caso romano, el conjunto tal vez disponga de menor potencial que el del año pasado, con la pérdida de un talento como Sani Becirovic, lo imprevisible de Brandon Jennings y un pívot del tamaño de Primoz Brezec. Todo ello, limitaciones presupuestarias mediante, sin que en los nuevos fichajes se aprecie un aumento de nivel.


Ibrahim Jaaber es uno de los pilares de la Lottomatica (Foto Euroleague/Getty)

Continúa al frente de la Lottomatica el histórico Sandro Gentile, que tendrá como interesante pareja de bases a Ibrahim Jaaber y Luca Vitali, el primero en constante crecimiento desde su llegada a Europa y, el segundo, un proyecto de altos vuelos que no acabó de confirmar sus expectativas en Milano. Para la anotación exterior encontramos a Kennedy Winston, que puede ser un gran fichaje si mantiene el nivel que llegó a dar en Atenas, y Ricky Minard, con gran experiencia anotadora en la Lega pero todavía no al más alto nivel. En el puesto de tres (y cuatro), podría llegar el momento de Luigi Datome, sin demasiadas oportunidades la temporada pasada, pero del que se espera que pueda destaparse más allá del tiro exterior.

Por dentro, se mantendrá la importancia capital de Andre Hutson, referencia anotadora y reboteadora del equipo la temporada pasada y cuya permanencia supone una buena noticia para la entidad italiana. Junto a él, hombres de no demasiado talento, pero de centímetros como Andrea Crosariol, de grandes cualidades atléticas como Herve Toure o intimidadores como Angelo Gigli.

En el caso esloveno, Olimpija ha formado un equipo completamente nuevo, haciéndose incluso con algunos nombres de relumbrón, como el de Sani Becirovic, por lo que las expectativas en Ljubljana han crecido. A buen seguro que Becirovic será la piedra angular de este nuevo Olimpija, atendiendo a sus cualidades anotadoras, a su experiencia y, en suma, a su talento, top europeo. Junto a él, en la línea exterior, el club ha logrado mantener a Vlado Ilievski, base de nivel para llevar el timón del equipo (junto a Dusan Djordjevic) si las lesiones le respetan. También se mantiene en el equipo el pujante escolta Jaka Klobucar, que deberá batallar sus minutos en el perímetro contra el citado Becirovic y el exManresa Matt Walsh, uno de los puntales anotadores del conjunto entrenado por Jure Zdovc.

En la pintura, minutos para el 212 centímetros Vladimir Golubovic y para el 2.10 Edin Bavcic, además del prometedor Gasper Vidmar, que llega cedido por el Fenerbahçe, donde no acabó de hacerse un sitio, y del internacional esloveno y gran trabajador Uros Slokar. Muchísimos centímetros en la pintura y muchos hombres que cierran el paso a Nemanja Aleksandrov, otrora futura megaestrella del continente, que sigue buscando su oportunidad, ahora en Ljubljana, después de que las lesiones malgastaran el inicio de su extremadamente prometedora carrera.

Llegando de la fase previa


Billy Keys es el base que maneja al Maroussi (Foto Legabasket)

Maroussi ha logrado el billete para esta primera fase de la Euroliga después de sudar en la fase previa, al deshacerse en la primera ronda del Aris de Salónica de Betts, Kakiouzis, Dikoudis y Hatzivrettas y, en la segunda, del favorito Alba Berlín, que venía de dejar muy buenas sensaciones en Euroliga la temporada pasada. De este modo, Maroussi alcanzó la Euroliga, donde es debutante y, a la vez, cenicienta, como reconoce su entrenador, Georgios Bartzokas.

Semifinalista de la liga griega, ha perdido a su pareja interior Glyniadakis-Mavrokefalidis, ambos rumbo a El Pireo al antojo del todopoderoso Olympiacos. Aun así, el equipo ha logrado mantener a su base franquicia, el estadounidense Billy Keys, que lleva las manijas del equipo durante muchos minutos. Además, ha añadido para el juego exterior a un hombre del peso de Michalis Pelekanos. Con el exmadridista más allá del papel defensivo al que parecía reducido en sus últimos equipos, puede desplegar una anotación que ya sacó a relucir en sus etapas en AEK o Panellinios. Junto a Keys y Pelekanos, aunque con menor importancia en el perímetro, están Marios Batis, Jamon Lucas y Georgios Diamantopoulus.

Tras la pérdida de su pareja interior, los suplentes Kostas Kaimakoglou (ala-pívot) y Dimitrios Mavroeidis (pívot) toman el relevo anotador y reboteador, con especial mención para el primero, pues llega de colgarse la medalla de bronce en el Europeo de Polonia con la selección griega. Para darles descanso, el joven Pat Calathes (hermano de Nick, el nuevo base del Panathinaikos), Levon Kendall y el veteranísimo Stephen Arigbabu.

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