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Chus Codina, un peleón enamorado de la vida (y II)
Dejamos a Chus Codina con apenas 30 años y después de confirmar su retirada. Inició su carrera como entrenador en el propio Estudiantes aunque debió tomarse un respiro tras esta primera experiencia. En esta segunda entrega de la historia de este peleón enamorado de la vida, Jorge Dioni López relata su carrera como técnico. Habitó muchos banquillos, incluso en los Estados Unidos, pero pese a su meticulosidad y exigencia, el fuerte carácter le cerró muchas puertas. Después, abrió una nueva etapa en la el golf y el tenis tomaron el protagonismo... y en la que siguió firmando autógrafos


Chus Codina en su etapa de jugador del Estudiantes (Foto clubestudiantes.com)

  • Chus Codina, un peleón enamorado de la vida (I)

    Al año siguiente de su debut como entrenador de Estudiantes, Chus Codina hizo un parón. “En febrero”, recuerda Martínez Arroyo, “me dijo que estaba cansado”. Los resultados, además, no acompañaban y Fernando Bermúdez, el actual presidente colegial, se hizo cargo del equipo. Codina sólo duró tres años alejado de las canchas y cuando volvió, las cosas no había mejorado mucho en el Magariños. El club volvía a estar en una etapa de transición. Sin embargo, con mucho esfuerzo y a pesar de la lesión del base titular, Vicente Gil, el Estudiantes volvió a la cabeza de la tabla en la 78-79 firmando un cuarto puesto. Y lo mejor estaba por llegar. Codina comenzó a dar minutos a un joven de la cantera llamado Fernando Martín que, con Vicente Gil, Alfonso del Corral, Juan Carlos López Rodríguez y un americano de lujo, Slab Jones, formaron el mejor quinteto de la 80-81 y consiguieron el tercer subcampeonato de la historia del club. Como suele pasar en la historia del Estu, la siguiente temporada ya no estaba ninguno de los cinco. El inquieto Codina, tampoco.

    Había recibido otra llamada de Catalunya, de Granollers, donde le ofrecieron, además de sustituir a Pedro Zorozua en el banquillo, la buscada estabilidad económica. Tras su primera campaña, tomó una decisión bastante polémica al cambiar a Essie Hollis, un americano espectacular, por Slab Jones, al que ya había dirigido en Estudiantes. La apuesta fue acertada, ya que el Granollers, entonces patrocinado por Areslux, llegó hasta la tercera posición. Además del trabajo de Codina, mucha culpa tuvo la dirección de un base llegado desde el Barça, Joan Creus. El ex del Manresa, actualmente en el equipo técnico de la selección, recuerda que Chus era “muy serio y exigente. Lo tenía todo controlado. En las hojas de entreno, lo tenía todo minutado, ejercicio por ejercicio, y los explicaba siempre. No dejaba nada a la improvisación”.

    Otro aspecto que también llamó la atención del base fue el conocimiento que tenía de los rivales: “ahora es normal tener videos del contrario pero, en esa época que sólo daban un partido a la semana, no. Él tenía videos y, si no, informes que le habían pasado conocidos suyos”. Y, además, mantenía su preocupación por la preparación física. “En la pretemporada, antes de tocar balón, teníamos dos o tres semanas de trabajo físico bastante duro. Después, pasábamos controles para ver el estado de cada uno y un año me dijeron que tenía el consumo de oxígeno de un maratoniano”. A Creus tampoco se le olvida la persona que sabía vivir: “era una persona muy sibarita. Entendía de vinos hace 20 años cuando nadie se fijaba en las cosechas o en las bodegas. Una vez, jugábamos en Francia, cerca del Canal de la Mancha y se metió más de 50 ostras”. De la mano de ambos, el Granollers hizo buenas campañas, debutó en competición europea, la Korac, donde se encontró con el Partizan en el que despuntaba un jovencísimo Djorjevic, y estuvo a punto de conseguir la Copa Príncipe de Asturias pero cayó en la final, precisamente, ante el Estudiantes de Rusell y Pinone.

    Codina, de nuevo inquieto, llevaba un tiempo con la idea de volver a Madrid. En su etapa en el Granollers solía pasarse por la capital para jugar con un grupo de periodistas amigos suyos en un equipo conocido como Los Plumillas, donde jugaban Pedro Macías, Luis de Benito, Manolo Saucedo o Pedro J. Ramírez. En 1987 no desaprovechó la ocasión y se la volvió a jugar. Después de que el Granollers cayera eliminado del play-off por el título, se hizo cargo del Cajamadrid que luchaba por el ascenso a ACB. No lo consiguió. Tampoco la siguiente temporada. Tomó otra decisión arriesgada, irse a Estados Unidos para ser entrenador ayudante de Norm Stewart en la Universidad de Missouri. En su regreso, se hizo cargo del CajaBilbao al que mantuvo en ACB pero, en su segundo año en Bilbao, fue destituido tras 18 jornadas. Y fin.

    ¿Por qué? Quizá su personalidad le cerró alguna puerta. Según su hermano Javier, “le faltaba la mano izquierda que deben tener los entrenadores”. Juan Martínez Arroyo destaca que “tomaba decisiones de acuerdo con su criterio personal y era muy valiente. No se me olvida una ocasión en la que dio la cara por mí y por José Ramón Ramos en una concentración de la selección”. Vicente Salaner se quejaba de que “su mente baloncestística hubiera dejado de interesar a los equipos”. Los últimos años se alejó de los banquillos pero no de las canchas, ya que fue comentarista de Televisión Española y escribió en Marca y en Gigantes. Tampoco abandonó el deporte. Cayó en las redes del tenis y, después, fue seducido por la fuerza oscura del golf. Siempre, manteniendo su personalidad “Solía jugar al tenis con él y seguía siendo un peleón terrible”, recuerda Juan Martínez Arroyo. Una de las recompensas de la gente con carácter, de los peleones, es el cariño, como el que le brindó la afición colegial en el acto de las Bodas de Plata del Estu. Su hermano Javier recuerda que quedo impresionado porque “no paraba de firmar autógrafos”. Y siguió siendo un peleón hasta el final, hasta el maldito final, pero el rival de ese último partido fue el más duro de todos y no pudo con él. El 19 de julio de 1999, Chus Codina nos dejó para irse a ese sitio en el que seguro que siguen haciendo la fiesta de bienvenida a Gomelski y esperan la última gira de los Rolling Stones. Salud.

    FICHA PERSONAL

    Jesús Codina Bourgon (1,85 cm., base)
    Segovia, 18/12/1938
    Falleció el 19 de julio de 1999 en Madrid

    Trayectoria como jugador
    Estudiantes (58-59 a 63-64)
    Vigo (63-64 y 64-65)
    Picadero (65-66 a 72-73)

    Trayectoria como jugador en la selección española
    81 veces internacional
    Dos participaciones en Juegos Olímpicos (Roma 60 y México 68)
    Dos participaciones en Eurobasket (Belgrado 61 y Wroclaw 63)

    Palmarés
    - Dos Copas de España
    1963 con Estudiantes en San Sebastián ante el Real Madrid (94-90)
    1968 con Picadero en Gijón ante el Joventut (58-55)
    - Tres subcampeonatos de Liga
    - Estudiantes (62-63)
    - Picadero (65-66 y 69-70)

    Trayectoria como entrenador

    - Estudiantes (73-74 y 74-75) Sustituido a mitad de temporada por Fernando Bermúdez
    - Estudiantes (78-79 a 80-81)
    - Granollers (81-82 a 86-87)
    Entra sustituyendo a Pedro Zorrozua y el 28/04/87, acabada la ACB donde el Cacaolat es eliminado en la primera ronda del Playoff por el F.C.Barcelona, se hace cargo del Cajamadrid, de Primera B, en el tramo final de la Liga, sustituyendo al cesado Rafael Peiró.
    - Cajamadrid (Primera B, 86-87 y 87-88)
    - University of Missouri (NCAA, 88-89) Entrenador ayudante de Norm Stewart.
    - Cajabilbao (89-90 y 90-91)
    El 02/11/89, en la jornada 9, se hace cargo del equipo sustituyendo a Luis Ledesma, sustituto provisional a su vez del cesado Paco Garrido. El 30/11/90, después de 18 jornadas, es cesado y sustituido por Manu Moreno.
  • Jorge Dioni López

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